Uruguay: la prueba que piden no es contra la rabia
El único país de esta serie donde puede exigirse una prueba de anticuerpos para una enfermedad que no es la rabia: la leishmaniosis, para perros que llegan de un país donde circula.
El certificado: diez días antes de su propia emisión, no antes del vuelo
El MGAP (Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca) exige un Certificado Veterinario Internacional (CVI) o un pasaporte oficial, firmado por la autoridad del país de origen. El examen clínico que respalda ese certificado debe haberse hecho dentro de los diez días previos a la fecha de emisión del propio CVI — un matiz importante: la cuenta atrás empieza en la emisión del documento, no en la fecha del vuelo.
La desparasitación interna (con praziquantel) y externa también debe hacerse dentro de un plazo preciso: quince días antes de la emisión del CVI, con fecha y producto anotados en el certificado.
El microchip, obligatorio para perros desde una resolución de 2018
Los perros deben estar identificados con microchip conforme a la Resolución N.º 273 de la DGSG, vigente desde el 27 de agosto de 2018 — una regla ya consolidada, no un cambio reciente como en Chile. La documentación consultada menciona esta obligación específicamente para perros; no aclara si se extiende igual a los gatos, un punto que conviene reconfirmar directamente con el MGAP al preparar el trámite.
La vacuna antirrábica sigue el umbral habitual de la región: mínimo veintiún días entre una primera aplicación y el ingreso al país, con inmunidad vigente.
La prueba que no es sobre la rabia: la leishmaniosis
Para un perro que llega de un país no reconocido como libre de leishmaniosis, el MGAP exige una titulación — pero esta mide anticuerpos contra la leishmaniosis, no contra la rabia, y debe haberse hecho en un plazo máximo de sesenta días antes del ingreso.
Es una exigencia propia de Uruguay entre los países cubiertos en esta serie: ninguno de los demás mencionó una prueba ligada a esta enfermedad en concreto. Fácil de pasar por alto si el trámite se prepara solo con la lista habitual de rabia, microchip y vacunas.
Sin permiso previo para una mascota que viaja con su dueño
Como en Argentina y Colombia, no se necesita autorización de importación previa para un perro o gato que viaja con su dueño — solo las especies no tradicionales requieren una autorización aparte, con su propia tarifa (165 dólares según la documentación consultada). Para un perro o gato, basta con presentar el trámite en el puesto fronterizo del MGAP, sin costo indicado.