Entrar a Argentina con tu mascota: lo que pide el SENASA
El documento de ingreso sigue siendo válido durante sesenta días — mucho más que en los países vecinos — y para una mascota que viaja con su dueño, el SENASA no pide ningún trámite previo.
El CVI, válido sesenta días — con una condición
El SENASA acepta dos documentos equivalentes: el Certificado Veterinario Internacional (CVI), emitido, firmado y sellado por la autoridad veterinaria del país de origen, o el pasaporte oficial legalizado de la mascota, siempre que incluya la misma información sanitaria. Al menos parte del documento que se use debe estar en español.
Este documento sigue siendo válido sesenta días corridos desde su emisión — mucho más que los diez días que permiten Colombia o Chile. Pero ese plazo no es absoluto: sigue limitado por la vigencia propia de la vacuna antirrábica que certifica. Un CVI de sesenta días no sirve de nada si la vacuna que menciona ya venció.
La vacuna antirrábica: veintiún días, salvo para cachorros
Como en Colombia, una primera vacunación antirrábica debe tener al menos veintiún días de aplicada al momento del ingreso a Argentina, con inmunidad vigente según las especificaciones del fabricante.
Para una mascota menor de tres meses, el SENASA exige además un certificado de edad y una constancia de no exposición al virus de la rabia en los noventa días previos — un mecanismo distinto al límite de edad fijo que usa la Unión Europea, pero con el mismo objetivo: descartar a un animal cuya inmunidad todavía no está firmemente establecida.
Ni microchip ni titulación mencionados — que no es lo mismo que innecesarios
La página oficial del SENASA consultada para este artículo no menciona obligación de microchip ni prueba de titulación de anticuerpos, sea cual sea el país de origen. Es una diferencia real frente al régimen europeo, donde el microchip debe preceder legalmente a la vacuna.
Que no se mencione no significa que no importe para el resto del viaje: si Argentina es solo una escala, el siguiente país bien puede exigir el chip primero. Sigue siendo la base recomendada por defecto, más allá de lo que pida un país concreto en un momento dado.
El verdadero alivio: sin trámite previo para una mascota en equipaje acompañado
Para un dueño que viaja con su mascota como equipaje acompañado, el SENASA no exige ninguna «Solicitud de importación» previa a la llegada — a diferencia de un envío comercial o no acompañado, que sí necesita un aviso de veinticuatro horas al puesto fronterizo y una tarifa de importación.
Esa distinción cambia todo el calendario: para un perro o gato que viaja con su dueño en la cabina o la bodega del mismo vuelo, no interviene ninguna tarifa ni autorización previa del SENASA — solo el CVI y la vacuna, dentro de los plazos indicados arriba, condicionan el ingreso.